Nuevas investigaciones sobre inflamación, metabolismo y salud reproductiva femenina
Una visión molecular de la astaxantina y otras moléculas naturales.
01El síndrome de ovario poliquístico: una alteración que va más allá del ovario
El síndrome de ovario poliquístico (SOP), conocido internacionalmente como Polycystic Ovary Syndrome (PCOS), constituye una de las alteraciones endocrinas más frecuentes durante la etapa reproductiva femenina.
En mayo de 2026, un consenso internacional publicado en The Lancet propuso una nueva denominación en inglés, polyendocrine metabolic ovarian syndrome (PMOS), que puede expresarse descriptivamente en español como síndrome poliendocrino metabólico ovárico. La propuesta busca representar mejor la participación de diversos sistemas endocrinos y metabólicos en esta condición. Su incorporación a las guías y sistemas sanitarios se desarrollará progresivamente durante los próximos años 1.
El cambio refleja una evolución importante del conocimiento científico. Las manifestaciones ováricas constituyen una parte de un proceso que puede involucrar alteraciones de la sensibilidad a la insulina, producción de andrógenos, metabolismo de los lípidos, inflamación, actividad mitocondrial y regulación neuroendocrina.
Desde una perspectiva bioquímica, estas alteraciones no actúan de manera aislada. La hiperinsulinemia puede influir sobre la producción de andrógenos, mientras que determinados procesos inflamatorios modifican las vías de señalización de la insulina. Al mismo tiempo, los cambios en el metabolismo energético pueden repercutir sobre la maduración folicular y la actividad de las células ováricas.
Esta interconexión explica el creciente interés por determinadas moléculas naturales capaces de influir sobre más de una de estas rutas.
Entre ellas, la astaxantina ha adquirido especial protagonismo gracias a investigaciones que evalúan su participación en la respuesta antioxidante celular, el estrés del retículo endoplasmático, la inflamación y los mecanismos de mantenimiento de las células de la granulosa ovárica 2.
02Resistencia a la insulina, inflamación y producción de andrógenos
La resistencia a la insulina ocupa un lugar relevante en numerosos fenotipos del SOP/PMOS, incluso en mujeres que no presentan obesidad.
Para comprender su relación con la actividad hormonal es necesario examinar cómo se transmite la señal intracelular de la insulina.
En condiciones fisiológicas, la unión de esta hormona a su receptor activa una secuencia de acontecimientos que involucra al receptor de insulina, los sustratos IRS-1 e IRS-2, la fosfatidilinositol-3-cinasa (PI3K) y la proteína cinasa Akt.
Esta vía favorece, entre otros procesos, la translocación de GLUT4 hacia la membrana celular en el músculo y el tejido adiposo, permitiendo la captación de glucosa.
En determinados estados de resistencia a la insulina, la señalización metabólica por PI3K–Akt se encuentra alterada, mientras que otras respuestas celulares a la insulina pueden mantenerse relativamente conservadas.
Este fenómeno ayuda a comprender por qué algunas mujeres presentan simultáneamente una menor respuesta metabólica a la insulina y una estimulación persistente de procesos relacionados con la producción ovárica de andrógenos.
La inflamación también participa en esta interconexión.
Determinadas cinasas sensibles al estrés celular, como JNK e IKKβ, pueden modificar la señalización de IRS-1 mediante fosforilaciones inhibitorias en residuos de serina. En los modelos donde estos mecanismos están presentes, se reduce la transmisión adecuada de la señal hacia PI3K–Akt, favoreciendo una mayor demanda de insulina.
La secuencia puede representarse de la siguiente manera:
Alteración metabólica → activación de determinadas rutas inflamatorias → menor respuesta celular a la insulina → hiperinsulinemia compensatoria → mayor estimulación androgénica ovárica.
La hiperinsulinemia también puede contribuir a disminuir la concentración hepática de globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG). En este proceso intervienen mecanismos de regulación transcripcional que incluyen HNF-4α, junto con otros factores metabólicos y hormonales.
Cuando disminuye la SHBG, puede aumentar la proporción de testosterona libre y biodisponible, favoreciendo manifestaciones como acné, hirsutismo o alteraciones del ciclo menstrual.
La contribución relativa de cada vía varía entre pacientes. Por ello, el análisis metabólico y hormonal conjunto ofrece información más útil que la interpretación aislada de una única hormona 3,4.
03Estrés oxidativo y señalización celular: por qué despierta interés la astaxantina
Las especies reactivas de oxígeno (ROS) participan normalmente en procesos de señalización celular, respuesta inmunitaria, actividad mitocondrial y reproducción.
Su presencia no representa necesariamente un acontecimiento perjudicial. De hecho, determinados procesos relacionados con la ovulación dependen de señales redox e inflamatorias fisiológicas.
El problema aparece cuando la producción de especies reactivas supera de forma sostenida la capacidad de regulación del organismo o altera las señales necesarias para mantener la homeostasis celular.
En el SOP/PMOS se han descrito asociaciones entre determinados indicadores de estrés oxidativo, alteraciones metabólicas, resistencia a la insulina y actividad inflamatoria.
Esta situación ha impulsado el estudio de moléculas capaces de modular la respuesta redox sin considerar la eliminación indiscriminada de ROS como objetivo terapéutico.
La astaxantina y su particular estructura molecular
La astaxantina es un carotenoide perteneciente al grupo de las xantofilas, presente en diferentes organismos marinos y producido, entre otras fuentes, por la microalga Haematococcus pluvialis.
Su estructura química contiene una cadena de dobles enlaces conjugados y grupos polares en sus extremos.
Esta configuración permite que la molécula interactúe con ambientes lipídicos y con las regiones próximas a las superficies de las membranas biológicas, propiedad relevante para investigar su participación en la protección frente a determinados procesos de peroxidación lipídica.
Su interés no se limita a su capacidad de reaccionar químicamente con especies oxidantes.
Las investigaciones también han identificado modificaciones en rutas de señalización relacionadas con la regulación antioxidante endógena, la inflamación y la supervivencia celular.
Entre estas rutas destaca el sistema KEAP1–Nrf2–ARE.
Nrf2: activación de la respuesta antioxidante endógena
Nrf2 es un factor de transcripción que interviene en la regulación de numerosos genes relacionados con la respuesta celular frente al estrés oxidativo.
En condiciones basales, su disponibilidad está regulada por KEAP1, proteína que favorece su degradación mediante mecanismos dependientes de ubiquitinación.
Ante determinados estímulos celulares, la regulación de KEAP1 puede modificarse, favoreciendo la estabilización de Nrf2 y su translocación al núcleo.
Allí participa en la regulación de genes asociados con los elementos de respuesta antioxidante (ARE), entre ellos:
- HMOX1, que codifica la hemo oxigenasa-1 (HO-1).
- NQO1, que codifica la NAD(P)H quinona oxidorreductasa 1.
- Genes vinculados a la síntesis, disponibilidad y regeneración de glutatión.
El resultado de esta respuesta puede contribuir a mejorar la capacidad celular para gestionar alteraciones del estado redox.
Un ensayo clínico publicado por Gharaei y colaboradores en 2022 evaluó la suplementación con 8 mg diarios de astaxantina durante 40 días en mujeres con SOP sometidas a reproducción asistida.
Los investigadores observaron una mayor expresión de Nrf2, HO-1 y NQO1 en células de la granulosa, acompañada de modificaciones favorables en determinados indicadores antioxidantes séricos.
También se registraron resultados favorables en ovocitos maduros y embriones de alta calidad 5.
Las modificaciones en expresión génica y proteica aportan información complementaria sobre la participación de esta ruta. Para comprender completamente su actividad deben considerarse, además, la localización nuclear de Nrf2 y la actividad de sus sistemas enzimáticos posteriores.
Estos hallazgos proporcionan una base experimental y clínica para continuar investigando la astaxantina en el entorno ovárico.
04Astaxantina y estrés del retículo endoplasmático
El retículo endoplasmático participa en la síntesis, el plegamiento y la maduración de numerosas proteínas.
Cuando aumenta la presencia de proteínas incorrectamente plegadas, la célula activa mecanismos de adaptación conocidos como respuesta a proteínas desplegadas o Unfolded Protein Response (UPR).
Esta respuesta involucra tres sistemas principales: PERK–eIF2α–ATF4, IRE1α–XBP1 y ATF6.
Cada uno participa en diferentes fases de adaptación frente al estrés del retículo endoplasmático.
La activación inicial de estas rutas puede ser protectora, porque reduce temporalmente determinadas cargas de síntesis proteica y favorece la recuperación de la homeostasis.
Cuando el estrés celular se prolonga o supera la capacidad adaptativa, pueden activarse mecanismos relacionados con la apoptosis.
En el ovario, estos acontecimientos tienen relevancia debido a la intensa actividad biosintética y metabólica de las células de la granulosa, que sostienen el desarrollo folicular y mantienen una comunicación bioquímica continua con el ovocito.
En 2023, Jabarpour y colaboradores publicaron un ensayo clínico aleatorizado en Scientific Reports con 58 mujeres con SOP, de las cuales 53 completaron el seguimiento.
Las participantes recibieron 12 mg diarios de astaxantina o placebo durante 60 días.
Los investigadores observaron una disminución de GRP78, CHOP y XBP1, indicadores vinculados a distintas fases de respuesta al estrés del retículo endoplasmático. La expresión de ATF6 mostró una reducción que no alcanzó significación estadística, mientras que ATF4 aumentó significativamente 6.
Este comportamiento es bioquímicamente relevante porque ATF4 interviene en respuestas adaptativas relacionadas con el metabolismo de aminoácidos y determinados sistemas de protección celular, aunque su significado depende de la duración y las características del estímulo.
El estudio identificó asimismo una mayor capacidad antioxidante total del líquido folicular y resultados favorables en determinados indicadores de calidad ovocitaria y embrionaria, sin diferencias significativas en fecundación o embarazo. El ensayo fue registrado retrospectivamente.
Estos resultados muestran que la astaxantina puede modificar de manera selectiva determinadas rutas de adaptación celular.
Desde la investigación bioquímica, su interés reside en que las modificaciones detectadas no se limitan al estado antioxidante, sino que alcanzan sistemas relacionados con la calidad del plegamiento proteico, la supervivencia celular y la homeostasis ovárica.
05Autofagia, AMPK y mantenimiento de las células de la granulosa
Una de las investigaciones más recientes sobre astaxantina y PMOS se publicó electrónicamente en septiembre de 2026 en Human Fertility.
El estudio examinó los mecanismos de autofagia en las células de la granulosa de mujeres con infertilidad anovulatoria asociada a PMOS.
La autofagia es un proceso mediante el cual las células degradan y reciclan determinados componentes intracelulares.
Participa en la renovación de proteínas, el mantenimiento de orgánulos y la adaptación metabólica. Su regulación debe conservar un equilibrio adecuado, porque tanto una actividad insuficiente como determinadas formas de activación excesiva pueden resultar incompatibles con las necesidades de un tejido.
La proteína cinasa AMPK constituye uno de los reguladores relevantes de estos procesos.
AMPK detecta cambios en la disponibilidad energética celular y puede favorecer mecanismos de ahorro y recuperación energética. Entre sus conexiones destacan las rutas relacionadas con mTORC1, ULK1 y la maquinaria de autofagia.
Dentro de esta maquinaria, ATG7 participa en los sistemas de conjugación necesarios para la formación de estructuras autofágicas.
Resultados del ensayo de 2026
En este ensayo piloto, 50 mujeres fueron incluidas y 44 completaron el estudio: 21 en el grupo de astaxantina y 23 en el grupo placebo.
Las participantes recibieron 12 mg diarios de astaxantina o placebo durante seis semanas antes de la recuperación ovocitaria.
Los investigadores observaron:
- Mayor expresión de ATG7.
- Mejoras en indicadores de flujo autofágico.
- Disminución de determinados indicadores de apoptosis.
- Una tendencia hacia una mayor activación de AMPK.
- Resultados favorables en determinados parámetros ovocitarios y embrionarios.
Después de ajustar los resultados por edad, índice de masa corporal y hormona antimülleriana, las diferencias en el número total de ovocitos y de ovocitos maduros MII continuaron siendo significativas. También fueron favorables determinados indicadores de calidad embrionaria y el número de embriones aptos para criopreservación.
La proporción de maduración ovocitaria, en cambio, dejó de mostrar significación estadística después del ajuste.
Los resultados relacionados con embarazo fueron numéricamente superiores en el grupo tratado, aunque sin alcanzar significación estadística 7.
La aportación de este ensayo es que permite relacionar mecanismos moleculares con indicadores concretos de actividad ovárica.
Además, amplía las líneas de investigación anteriores sobre Nrf2 y retículo endoplasmático al incorporar los mecanismos de mantenimiento intracelular.
En conjunto, estos resultados justifican continuar investigando la astaxantina como molécula complementaria en contextos caracterizados por alteraciones de la respuesta redox y de la homeostasis ovárica.
06Inflamación, RAGE–NF-κB y resultados reproductivos
La inflamación constituye otra de las áreas de investigación sobre astaxantina en mujeres con SOP/PMOS.
El factor de transcripción NF-κB participa en la expresión de numerosos mediadores relacionados con la respuesta inmunitaria y la inflamación.
Su actividad puede verse influida por receptores como RAGE, capaces de responder a determinados productos finales de glicación avanzada (AGE).
La interacción AGE–RAGE puede favorecer la activación de rutas intracelulares que incluyen NF-κB y la expresión de citocinas inflamatorias.
En determinadas circunstancias, estas señales pueden relacionarse con alteraciones metabólicas, respuesta oxidativa y modificaciones del entorno folicular.
Investigaciones clínicas sobre IL-6 e IL-1β
Un ensayo publicado en Inflammopharmacology en 2024 incluyó 44 mujeres con SOP e infertilidad.
Las participantes recibieron 6 mg diarios de astaxantina durante ocho semanas o placebo.
El grupo tratado presentó reducciones significativas de IL-6 e IL-1β séricas y resultados favorables en determinados indicadores de reproducción asistida, entre ellos el número de ovocitos recuperados y maduros.
Las modificaciones de estas citocinas en líquido folicular y las diferencias en embarazo no alcanzaron significación estadística 8.
En febrero de 2026, otro ensayo piloto publicado en Scientific Reports examinó la vía AGE–RAGE–NF-κB en mujeres con SOP que presentaban un riesgo elevado de síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO).
Se aleatorizaron 44 mujeres y 37 iniciaron la estimulación ovárica y completaron el seguimiento correspondiente.
Los resultados incluyeron menor expresión de RAGE en células de la granulosa, modificaciones favorables en indicadores relacionados con NF-κB y una disminución de IL-6 en líquido folicular.
La tasa de maduración ovocitaria fue del 71,52 % en el grupo de astaxantina, frente al 61,17 % en el grupo placebo (p = 0,044).
El desenlace principal relacionado con la incidencia de SHO mostró un valor numéricamente inferior en el grupo tratado (55,5 % frente a 68,4 %), sin diferencia estadísticamente significativa. El número de participantes y el carácter exploratorio de los análisis moleculares deben considerarse al interpretar estos resultados 9.
También se investigaron modificaciones relacionadas con el estrés del retículo endoplasmático y la apoptosis en células mononucleares de sangre periférica (PBMC).
En 2024, Jabarpour y colaboradores publicaron otro ensayo aleatorizado con 56 mujeres que recibieron 12 mg diarios de astaxantina o placebo durante ocho semanas. En este estudio se examinaron distintos mediadores inflamatorios y genes asociados al estrés celular.
Los resultados ampliaron el conocimiento de los mecanismos investigados, especialmente en relación con la respuesta inflamatoria sistémica y las vías de apoptosis 10.
Las investigaciones sobre astaxantina en SOP proceden principalmente de equipos vinculados a la Universidad de Ciencias Médicas de Teherán. Investigadores como Fardin Amidi, Masoome Jabarpour y Arezoo Maleki-Hajiagha participan en varias publicaciones y en su síntesis científica. La incorporación de nuevos centros y poblaciones permitirá conocer mejor qué perfiles de pacientes presentan las respuestas más favorables.
Los resultados disponibles permiten estudiar la astaxantina desde una perspectiva adicional: su posible participación en la regulación de señales inflamatorias relacionadas con la fisiología ovárica.
La vía RAGE–NF-κB resulta especialmente interesante por su relación con el metabolismo glucídico, la inflamación y la respuesta celular al estrés.
07Astaxantina, metabolismo glucídico y sensibilidad a la insulina
Además de sus efectos celulares, la astaxantina ha sido estudiada por su posible influencia en diferentes indicadores metabólicos.
Un ensayo clínico aleatorizado, triple ciego y controlado con placebo, publicado en Phytotherapy Research, evaluó 58 mujeres con SOP e infertilidad.
Las participantes recibieron 12 mg diarios de astaxantina, divididos en dos tomas de 6 mg, durante ocho semanas.
Los investigadores analizaron parámetros relacionados con glucemia, resistencia a la insulina, metabolismo lipídico, presión arterial y estrés oxidativo.
Al finalizar la intervención se observaron reducciones significativas en glucosa basal, HOMA-IR, insulina basal, malondialdehído (MDA), colesterol LDL y la relación colesterol total/HDL.
Paralelamente, aumentaron la capacidad antioxidante total, HDL y el índice QUICKI.
Después de ajustar estadísticamente por los valores basales y por características de las participantes, los cambios en insulina basal y QUICKI dejaron de ser significativos; las demás asociaciones favorables señaladas se mantuvieron 11.
Esta información es relevante porque conecta las investigaciones sobre la respuesta redox con el metabolismo energético.
Desde una perspectiva mecanística, la interacción entre inflamación, estrés celular y señalización de insulina plantea diferentes posibilidades de investigación.
Una menor activación de determinadas señales inflamatorias podría contribuir a favorecer condiciones celulares más adecuadas para la respuesta metabólica, especialmente cuando la inflamación participa en la resistencia a la insulina.
El objetivo de estas investigaciones consiste en determinar si las modificaciones moleculares identificadas se acompañan de mejoras metabólicas reproducibles.
La astaxantina presenta, por tanto, un campo de investigación que comprende tanto el entorno ovárico como determinados procesos relacionados con la homeostasis glucídica. Una revisión sistemática publicada en 2024 integra buena parte de la evidencia reproductiva disponible 12.
08Otras moléculas naturales de interés en el SOP/PMOS
La investigación sobre moléculas naturales no se limita a la astaxantina.
Existen compuestos con mecanismos de acción diferentes y, en algunos casos, complementarios, que están siendo investigados por su influencia en el metabolismo, la señalización hormonal, la inflamación y la respuesta antioxidante.
La elección de una molécula debe responder al proceso bioquímico que se pretende estudiar o modular.
Inositoles: señalización de insulina y actividad ovárica
El mioinositol y el D-quiro-inositol participan en sistemas de señalización intracelular relacionados con diferentes respuestas metabólicas y hormonales.
Las investigaciones han evaluado su influencia sobre la sensibilidad a la insulina, la actividad ovulatoria y determinados parámetros endocrinos.
Una revisión sistemática publicada por Fitz y colaboradores en 2024 reunió 30 ensayos clínicos con 2.230 participantes, de los cuales 19 pudieron agruparse en metaanálisis.
Se identificaron beneficios potenciales en algunas variables metabólicas y reproductivas, aunque la evidencia conjunta fue considerada limitada y no concluyente para establecer recomendaciones generales 13.
La proporción entre mioinositol y D-quiro-inositol también ha sido objeto de investigación. Sin embargo, la guía internacional de 2023 no establece una combinación o proporción específica como pauta universal y considera experimental su utilización como tratamiento de fertilidad en mujeres con SOP, debido a la información todavía disponible sobre los desenlaces reproductivos 14.
Esto no elimina el interés de estas moléculas; permite diferenciar los resultados metabólicos observados de los objetivos reproductivos que todavía requieren más investigación.
Coenzima Q10: metabolismo mitocondrial y control glucídico
La coenzima Q10 participa en la cadena respiratoria mitocondrial, transportando electrones entre los complejos I y II y el complejo III.
Su capacidad de alternar entre formas oxidadas y reducidas también está relacionada con la protección de determinadas estructuras lipídicas frente a procesos oxidativos.
En el SOP, su investigación tiene especial interés por la relación entre metabolismo energético, sensibilidad a la insulina y actividad reproductiva.
Un metaanálisis publicado por Zhang y colaboradores reunió nueve ensayos clínicos con 1.021 mujeres.
Los resultados mostraron mejoras en HOMA-IR, insulina basal, glucosa en ayunas y determinados parámetros lipídicos y hormonales 15.
La coenzima Q10 representa una de las moléculas con evidencia clínica complementaria de interés cuando predominan determinadas alteraciones metabólicas.
N-acetilcisteína: glutatión y regulación metabólica
La N-acetilcisteína (NAC) es una fuente de cisteína, aminoácido necesario para la síntesis de glutatión.
El glutatión reducido (GSH) constituye uno de los principales componentes de los sistemas celulares de regulación redox.
Su disponibilidad depende de la síntesis de novo, el aporte de precursores y los mecanismos que permiten recuperar glutatión reducido a partir de su forma oxidada.
La NAC también ha sido investigada por sus posibles efectos sobre parámetros reproductivos y metabólicos en mujeres con SOP.
Un metaanálisis de 2023, con 18 estudios y 2.185 participantes, identificó modificaciones favorables en determinados parámetros hormonales, aunque no encontró cambios significativos en progesterona o grosor endometrial 16.
Posteriormente, una revisión publicada en 2025 por Viña y colaboradores, con 22 estudios y 2.515 participantes, observó resultados favorables en progesterona y grosor endometrial en determinadas comparaciones. La LH resultó superior en la comparación con metformina, un hallazgo que debe interpretarse según el perfil hormonal y no como una mejoría universal 17.
Las diferencias entre ambos análisis reflejan la diversidad de poblaciones, tratamientos y desenlaces estudiados.
La NAC mantiene interés como molécula complementaria por su participación en el metabolismo del glutatión y sus posibles efectos sobre diferentes procesos metabólicos y reproductivos.
Ácido alfa-lipoico: señalización energética y metabolismo glucídico
El ácido alfa-lipoico participa de manera endógena, unido a proteínas específicas, en complejos mitocondriales como la piruvato deshidrogenasa y la α-cetoglutarato deshidrogenasa.
Su suplementación oral, sin embargo, debe diferenciarse de la síntesis e incorporación mitocondrial del lipoato que actúa como cofactor de estos complejos.
Las investigaciones sobre dosis suplementarias se centran en sus posibles efectos sobre la señalización metabólica, las respuestas celulares relacionadas con AMPK, el transporte de glucosa y la regulación redox.
Un metaanálisis de siete ensayos clínicos publicado en Obstetrics & Gynecology Science identificó reducciones significativas de la glucosa basal y de HOMA-IR en mujeres con SOP 18.
Estos resultados respaldan su interés como molécula complementaria para investigar determinadas alteraciones glucémicas.
Omega-3: metabolismo lipídico y mediadores inflamatorios
Los ácidos grasos EPA y DHA participan en la composición de membranas y constituyen precursores de diferentes mediadores lipídicos.
Su metabolismo está relacionado con la producción de resolvinas, protectinas y maresinas, moléculas que participan en los procesos fisiológicos de resolución de la inflamación.
En mujeres con SOP, las investigaciones sobre omega-3 han identificado resultados favorables en triglicéridos y, en determinadas intervenciones, en indicadores relacionados con la insulina.
Una revisión de revisiones publicada en Nutrition Reviews identificó reducciones de triglicéridos con certeza moderada, así como efectos favorables de determinadas intervenciones con aceite de pescado sobre insulina basal y HOMA-IR 19.
Su interés se relaciona especialmente con determinados perfiles de alteración lipídica y metabólica.
Curcumina: inflamación y regulación glucídica
La curcumina es uno de los principales curcuminoides de Curcuma longa.
Ha sido investigada por su interacción con distintas rutas de señalización, entre ellas NF-κB y determinadas respuestas celulares asociadas al metabolismo energético.
En el SOP, las investigaciones han comunicado mejoras en glucosa basal, insulina y HOMA-IR.
La revisión de Moslehi y colaboradores identificó evidencia de certeza moderada para algunos de estos parámetros 19.
Las formulaciones comerciales presentan diferencias importantes de concentración y biodisponibilidad. Por ello, los resultados de una formulación investigada no deben atribuirse automáticamente a cualquier preparado de curcumina.
Los extractos concentrados también requieren considerar antecedentes hepáticos y tratamientos concomitantes, ya que se han documentado casos infrecuentes de lesión hepática asociados a determinadas preparaciones, incluidas algunas de alta biodisponibilidad 20.
Quercetina: adiponectina y señalización metabólica
La quercetina es un flavonoide presente en diferentes alimentos vegetales.
Sus mecanismos de interés incluyen la interacción con rutas inflamatorias, la regulación redox y determinados sistemas de señalización metabólica.
Dos publicaciones derivadas de una investigación clínica de Rezvan y colaboradores examinaron su administración en mujeres con SOP.
Se utilizó una dosis de 1.000 mg diarios durante 12 semanas.
Una de las publicaciones evaluó indicadores metabólicos y hormonales. En ella se comunicaron modificaciones favorables de adiponectina, HOMA-IR y determinados parámetros androgénicos 21.
La otra publicación examinó la expresión de receptores de adiponectina y determinados parámetros relacionados con AMPK.
El estudio sobre expresión génica incluyó 84 participantes y detectó aumentos en los transcritos de AdipoR1 y AdipoR2 en células mononucleares de sangre periférica 22.
Estos resultados aportan información sobre la actividad molecular de la quercetina en células circulantes y justifican continuar investigando su relación con los tejidos metabólicos y ováricos. La interpretación de los resultados sobre AMPK debe considerar que las variaciones de su expresión no equivalen por sí mismas a una medición directa de toda su actividad catalítica.
Resveratrol: sensibilidad a la insulina y esteroidogénesis
El resveratrol es un polifenol que ha sido investigado por su posible participación en la regulación del metabolismo energético y de diferentes rutas endocrinas.
Su interés en el SOP se relaciona con la posibilidad de influir tanto en el entorno metabólico como en determinados procesos de producción de andrógenos.
La esteroidogénesis ovárica depende de la disponibilidad de colesterol y de una secuencia enzimática en la que intervienen, entre otras proteínas, StAR, CYP11A1, CYP17A1 y HSD3B.
Los estudios experimentales sobre células ováricas han impulsado la investigación del resveratrol como posible modulador de la producción androgénica.
En un ensayo clínico aleatorizado publicado en 2016, Banaszewska y colaboradores investigaron 1.500 mg diarios de resveratrol durante tres meses.
Se aleatorizaron 34 mujeres y 30 completaron el seguimiento.
La testosterona total disminuyó un 23,1 % dentro del grupo tratado, frente a un aumento del 2,9 % en el grupo placebo. La comparación entre grupos fue estadísticamente significativa.
También se identificaron modificaciones favorables de DHEA-S y de determinados indicadores de sensibilidad a la insulina 23.
Este estudio aporta una señal clínica sobre el interés del resveratrol en los procesos metabólicos y endocrinos relacionados con el SOP.
Probióticos: microbiota intestinal y metabolismo endocrino
La microbiota intestinal participa en la transformación de nutrientes, la producción de metabolitos y la interacción con el sistema inmunitario.
Entre las moléculas de interés se encuentran los ácidos grasos de cadena corta, los metabolitos de los ácidos biliares y otros compuestos capaces de interactuar con receptores y rutas metabólicas del huésped.
Estas relaciones han impulsado investigaciones sobre la conexión entre microbiota, inflamación, metabolismo glucídico y actividad hormonal.
En julio de 2026 se publicó un metaanálisis en BMC Endocrine Disorders que reunió 11 ensayos clínicos y 780 participantes.
La suplementación con probióticos o simbióticos se relacionó con reducciones de insulina basal, testosterona total, triglicéridos, LDL, peso corporal e índice de masa corporal.
También se observaron aumentos de HDL y capacidad antioxidante total.
En ese análisis no se identificaron diferencias significativas en glucosa basal, HOMA-IR o QUICKI. Los autores señalaron que el número reducido de estudios disponibles para algunos de estos índices limitaba la capacidad del análisis para detectar diferencias 24.
En revisiones anteriores, que agrupaban ensayos y comparaciones diferentes, también se habían comunicado mejoras en HOMA-IR 19.
Estos resultados refuerzan el interés de investigar el eje intestinal-metabólico-endocrino y su posible contribución a estrategias nutricionales individualizadas.
09Qué parámetros bioquímicos conviene estudiar
El SOP/PMOS presenta una considerable diversidad clínica. No todas las mujeres comparten las mismas alteraciones metabólicas, hormonales o inflamatorias.
Por este motivo, la interpretación de los análisis debe considerar tanto las concentraciones individuales como las relaciones entre diferentes marcadores.
Metabolismo glucídico
La glucosa basal, la HbA1c y, cuando está indicada, la prueba de tolerancia oral a la glucosa permiten evaluar diferentes aspectos del control glucémico.
La insulina basal y los índices derivados pueden aportar información complementaria en contextos seleccionados, considerando las limitaciones de los métodos analíticos y su interpretación.
Una glucosa en ayunas dentro del intervalo de referencia no excluye alteraciones de tolerancia a la glucosa.
La guía internacional de 2023 identifica la prueba de tolerancia oral a la glucosa de 75 g como la prueba más exacta para evaluar el estado glucémico en mujeres con SOP, independientemente del IMC. La indicación y el momento de realización deben integrarse en la valoración de cada paciente 14.
Perfil hormonal
La testosterona total, la SHBG y los indicadores calculados de andrógenos libres permiten estudiar el perfil de hiperandrogenismo.
También pueden resultar relevantes DHEA-S, androstenediona, FSH, LH, estradiol y progesterona, atendiendo a las características clínicas y al momento del ciclo.
La valoración de la progesterona debe realizarse de acuerdo con el momento ovulatorio correspondiente, evitando interpretar una concentración aislada sin contexto temporal.
Para establecer adecuadamente el diagnóstico también deben descartarse otras causas endocrinas que pueden presentar manifestaciones semejantes.
Entre las determinaciones relevantes se encuentran TSH, prolactina y 17-hidroxiprogesterona. La guía internacional incluye además FSH y la evaluación de otras patologías cuando existen indicios clínicos que lo justifican 14.
Metabolismo lipídico
Los triglicéridos, HDL, colesterol no HDL y otros indicadores lipídicos permiten identificar patrones metabólicos asociados con resistencia a la insulina y alteraciones de la distribución de lípidos.
Otros sistemas relacionados
La evaluación tiroidea, el estado de vitamina D cuando esté clínicamente indicado, determinados indicadores inflamatorios y la historia digestiva pueden ampliar la comprensión del caso.
El objetivo consiste en seleccionar aquellos biomarcadores que aportan información útil sobre las alteraciones presentes, integrando antecedentes, manifestaciones clínicas y evolución.
10Integración de las moléculas naturales en la investigación clínica
Los mecanismos examinados permiten comprender por qué no todas las moléculas naturales persiguen el mismo objetivo bioquímico.
La astaxantina concentra especial interés en los sistemas de respuesta antioxidante, estrés del retículo endoplasmático, inflamación y mantenimiento celular.
La coenzima Q10 participa en el metabolismo energético mitocondrial, mientras que los inositoles se relacionan con diferentes mecanismos de señalización de insulina.
La NAC constituye una fuente de cisteína para la síntesis de glutatión. Los omega-3 intervienen en el metabolismo lipídico y en la generación de mediadores relacionados con la resolución inflamatoria.
Por su parte, la quercetina, la curcumina y el resveratrol presentan mecanismos de investigación relacionados con la señalización metabólica, la respuesta inflamatoria y determinados procesos endocrinos.
Estas diferencias permiten investigar aplicaciones complementarias atendiendo al perfil individual.
El valor de una molécula no depende del número de mecanismos que se le atribuyen, sino de su capacidad demostrada para modificar procesos relevantes en condiciones concretas.
La investigación sobre astaxantina ofrece un ejemplo de esta progresión científica.
Primero se identificaron modificaciones en la respuesta antioxidante de las células ováricas. Posteriormente se investigaron sistemas relacionados con el retículo endoplasmático, la inflamación, la apoptosis y la autofagia.
De forma paralela, los ensayos han examinado indicadores de maduración ovocitaria, calidad embrionaria y metabolismo.
Una revisión sistemática publicada en Journal of Ovarian Research en 2024 integró cuatro ensayos clínicos y cinco estudios animales, encontrando resultados favorables en determinados parámetros reproductivos. Las diferencias en embarazo no alcanzaron significación estadística 12.
Actualmente, una parte importante de la investigación clínica se concentra en mujeres con infertilidad sometidas a reproducción asistida. Esto ofrece oportunidades para estudiar directamente las células de la granulosa, los ovocitos y el líquido folicular.
La ampliación de estas investigaciones a mujeres que no reciben estimulación ovárica permitirá conocer mejor las aplicaciones de la astaxantina en otras situaciones clínicas.
Conviene distinguir entre la modificación de un mecanismo molecular, la respuesta de un biomarcador y una mejoría clínica sostenida. Son niveles de investigación complementarios, y su integración permite valorar con mayor solidez el potencial de cada molécula.
Qué rutas celulares participan
Qué indicadores medibles cambian
Qué desenlaces se mantienen en las pacientes
En el caso de la astaxantina, los resultados disponibles son especialmente informativos sobre mecanismos celulares y determinados indicadores metabólicos y reproductivos. El establecimiento de beneficios sostenidos sobre ovulación espontánea, regularidad menstrual, embarazo y nacidos vivos requiere investigaciones clínicas adicionales.
En cuanto a las intervenciones nutricionales, conviene mantener una visión integrada con la alimentación, la actividad física, el sueño y los tratamientos médicos indicados según cada caso.
Las recomendaciones internacionales contemplan, entre otras opciones y según los objetivos clínicos, intervenciones sobre hábitos de vida, anticonceptivos combinados para determinadas manifestaciones endocrinas, metformina para indicaciones metabólicas y letrozol cuando está indicada la inducción farmacológica de la ovulación 14.
La investigación sobre moléculas naturales puede contribuir a ampliar las posibilidades de intervención complementaria, sin necesidad de establecer una oposición entre estrategias nutricionales y tratamientos médicos.
Calidad, formulación y selección de dosis
Una consideración relevante en la investigación sobre astaxantina es la diferencia entre la cantidad de extracto y el contenido real del carotenoide.
Por ejemplo, una formulación elaborada a partir de oleorresina de Haematococcus pluvialis puede indicar una cantidad de extracto que no coincide con los miligramos de astaxantina que contiene.
También deben considerarse las diferencias de biodisponibilidad entre formulaciones y la influencia de su administración junto con alimentos que aporten lípidos.
En los ensayos mencionados se han investigado dosis de 6, 8 y 12 mg diarios, durante períodos determinados y con objetivos clínicos específicos.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que una ingesta suplementaria de 8 mg diarios de astaxantina procedente de la fuente evaluada era segura para adultos, considerando conjuntamente la exposición dietética 25.
Las valoraciones regulatorias deben diferenciarse de las dosis empleadas en investigación clínica. La evaluación de EFSA se refiere al ingrediente y a las condiciones estudiadas, no a cualquier fuente o formulación comercial.
En adolescentes de 14 a 17 años, una exposición suplementaria de 8 mg diarios junto con la ingesta dietética alta alcanza la ingesta diaria admisible; en menores de 14 años puede superarla. Durante el embarazo y la lactancia también deben considerarse las condiciones particulares de seguridad.
Asimismo, cuando existen tratamientos farmacológicos, la selección de suplementos debe contemplar posibles interacciones; entre ellas, el efecto glucémico de determinadas moléculas o su posible influencia sobre la farmacocinética de otros compuestos.
Estas consideraciones forman parte de una utilización individualizada y responsable de cualquier intervención nutricional.
11Conclusión: nuevas posibilidades para la investigación bioquímica y la salud reproductiva femenina
La investigación sobre el síndrome de ovario poliquístico ha evolucionado considerablemente durante los últimos años.
Actualmente sabemos que sus manifestaciones no pueden explicarse exclusivamente mediante las alteraciones ováricas. La resistencia a la insulina, el metabolismo energético, la inflamación, la actividad mitocondrial y los mecanismos de respuesta celular participan en diferentes grados según las características de cada paciente.
Dentro de este escenario, la astaxantina representa una molécula natural de notable interés investigador.
Los ensayos clínicos disponibles han identificado modificaciones favorables en sistemas relacionados con Nrf2, estrés del retículo endoplasmático, inflamación, autofagia y determinados indicadores de maduración ovocitaria.
Estas observaciones resultan valiosas porque permiten relacionar rutas bioquímicas concretas con respuestas celulares y reproductivas que pueden medirse.
Al mismo tiempo, otras moléculas como los inositoles, la coenzima Q10, la N-acetilcisteína, los omega-3, el ácido alfa-lipoico, la quercetina, la curcumina y el resveratrol amplían las posibilidades de investigación sobre diferentes aspectos metabólicos y endocrinos.
La integración de estos conocimientos abre nuevas oportunidades para estudiar estrategias nutricionales adaptadas a las características de cada mujer.
El futuro de esta investigación no depende de encontrar una única molécula para todas las pacientes, sino de comprender qué mecanismos están alterados, qué compuestos pueden influir sobre ellos y cómo evaluar objetivamente la respuesta obtenida.
Desde esta perspectiva, las moléculas naturales constituyen un campo de estudio de gran interés en bioquímica, nutrición avanzada y salud reproductiva femenina.
El avance de la investigación permitirá identificar con mayor claridad qué combinaciones, formulaciones y perfiles clínicos ofrecen las respuestas más favorables.
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Artículo de divulgación científica basado en investigaciones clínicas y experimentales. La información tiene finalidad educativa y no constituye una pauta de suplementación individual ni sustituye una valoración clínica.